17.3.10

Acabando con tu sueño

Ya hace un año, el 1 de marzo de 2009, el Presidente dijo muy claro que la tierra no era propiedad privada.
Hoy, con el proyecto de Ley de Tierras Urbanas, esa amenaza se materializa en nuestros barrios.
En esta Ley, un documento de 58 páginas y 17.500 palabras, no se nombra ni una sola vez las palabras “Propiedad Privada”. Ni por casualidad. Por todas partes se menciona Propiedad Social, o Propiedad Familiar, Comunal o Colectiva, pero en ningún caso Propiedad Privada.
Esto demuestra de forma muy clara lo que es el objetivo del camino marxista que ha asumido el Presidente, acabar de forma definitiva con la propiedad privada, convirtiendo al Gobierno en el único dueño de todo, mientras el Pueblo termina dueño de nada.
Ya el Articulo 1 de esta Ley menciona “… la satisfacción del derecho a la tierra urbana, vivienda”… "pero omite la palabra “propiedad”.
Como parte del Artículo 5 queda claro que la tierra no se puede vender y que todas las tierras urbanas ociosas o sub‑utilizadas pueden ser dispuestas por el Gobierno y remite a un nuevo Instituto Socialista de Tierras Urbanas la posibilidad de tomar esas tierras.
En los Artículos 41 y 43 se menciona que todas las tierras que se incorporen en el Inventario Nacional de Tierras, serán transferidas al Instituto Socialista de Tierra Urbana, abriendo la posibilidad al Presidente que mediante un decreto realice una expropiación masiva de tierras urbanas, simplemente con la declaratoria de utilidad publica.
Lo más claro se encuentra en los Artículos 59, 60 y 61 que mencionan que “… El proceso de regularización de la tenencia de la tierra en asentamientos urbanos populares se adelantará mediante el otorgamiento de títulos de permanencia o de adjudicación, en propiedad social bien sea de naturaleza familiar, comunal o colectiva”. De nuevo, la propiedad privada no existe y en esos “Títulos” posibles, de permanencia o de adjudicación, siempre se habla de “poseedor” o de “ocupante”, nunca de “propietario” que es precisamente lo que ansían los venezolanos, ser propietarios de su esfuerzo.
Por eso nosotros insistimos desde Primero Justicia en un camino radicalmente distinto y que esta expresado en nuestra propuesta de la “Ley de Barrios”, para convertir en verdaderos propietarios a millones de venezolanos que tienen toda su vida en las comunidades populares, pero nunca han podido utilizar su vivienda como palanca para progresar, para mejorar su calidad de vida.

12.3.10

¿Quieres techo propio?

¿Quieres techo propio?
Uno de los peores dramas que sufren los venezolanos es la vivienda, la posibilidad de tener un techo propio con las condiciones necesarias para vivir dignamente.
Cada familia tiene derecho a vivir en un hogar propio, independiente.
Actualmente, el déficit total de vivienda es de unas 2 millones de unidades y cada año se forman unas 100 mil familias nuevas.
Tal como lo reconoció el Gobierno hace unos meses, esto quiere decir que en el país tienen que construirse unas 300 mil viviendas cada año para que en los próximos 10 años se pudiera cubrir el déficit habitacional.
Pero la realidad es que ese es el número total de viviendas construidas en estos 11 años de Gobierno.
Lo que necesitaríamos anualmente, este Gobierno apenas lo superó en 11 años.
Según cifras oficiales, entre 1999 y 2008 el promedio de construcción de viviendas por parte del Gobierno fue algo menos de 29 mil viviendas por año, y en el 2009, luego que prometieron construir 150 mil, lo finalmente entregado solo alcanzo a unas 30 mil viviendas.
Por eso seguimos impulsando nuestra propuesta “Vivienda para Todos”, contempla el otorgamiento de subsidios directos a las familias más humildes que sean combinados con créditos financieros a largo plazo, con tasas de interés preferenciales y de acuerdo a la capacidad de cada familia, que permita asegurar la inicial de la vivienda, y la familia pueda dignamente terminar de pagarla en 20, 25 o 30 años. Este ha sido un programa exitoso en Chile, Brasil, Colombia, México. Solo como referencia, en México se están construyendo un millón de viviendas por año, un país que tiene unas 4 veces nuestra población.
Pero esto requiere que los venezolanos sean verdaderos dueños de sus viviendas y de las tierras donde están construidas.
Justicia es tener la oportunidad de ser propietarios de nuestras viviendas.
Patria, socialismo y 12 muertos y 57 heridos.
Luego de 11 larguísimos años de gobierno, no hay una autoridad competente para terminar con la matanza que cada día enluta algún hogar venezolano.
Esta semana continuó la vergonzosa plomazón en diversos penales.
Tanques, aviones, ametralladoras AK47 y tantos otros juguetes bélicos que ha comprado el gobierno no sirven para poner orden en las cárceles venezolanas ni para luchar contra el flagelo de la inseguridad.
¿Para qué sirven, para echárselas de gran cosa?
El cambur de Zelaya.
Esta semana el ex presidente Manuel Zelaya vino a Caracas a buscar su cambur. Salió muy contento, con un sueldo en dólares, avión de PDVSA asignado, como si fuera un ministro de la cuarta… El cambur que le dieron es de Coordinador Jefe del Consejo Político de Petrocaribe. Estas sinvergüencerías bolivarianas se acabarán cuando lleguemos a la Asamblea Nacional.
Ni un dólar venezolano se gastará sin que los venezolanos le veamos el queso a la tostada.
Basta de regaladera.
Ahora los venezolanos le pagamos el sueldo a Zelaya.
El drama de querer ser dueño.
La invasión a la propiedad de los padres de Valentina Quintero (Tony, 85 años y Ana, 77 años) en Caruao esta semana, nos pinta perfectamente el drama que vive Venezuela.
Dos personas decentes decidieron hace 15 años comprar 3 hectáreas de tierra en Caruao y vivir allí sus años dorados, integrándose a la comunidad y desarrollando la tierra con cultivos frutales y medicinales.
Sin embargo, el discurso del odio y la división les da la idea a 60 familias de invadir, usando la violencia, la intimidación, además de la tala y la quema del terreno invadido, como si estuviéramos en el lejano oeste.
Ninguna autoridad en el estado Vargas supo, pudo o quiso atender a los afectados. ¿Qué panorama tendremos dentro de algunos meses? Unos cuantos ranchos y una tremenda frustración por parte de esas 60 familias que hoy invadieron.
Estas acciones destruyen el futuro de invasores y de invadidos, ponen en serio riesgo el potencial turístico de Caruao y por supuesto reducirán las oportunidades de empleo.
No puedo sino recordar el discurso presidencial, explicando que compró un terreno para cuando se retire. Un sueño que no pueden completar los Quintero.
La Unidad.
Las reglas de juego están hechas para que solo pueda haber dos equipos compitiendo: gobierno y oposición.
No cabe un tercer equipo. Es imposible un juego de beisbol con Caracas, Magallanes y Tigres. Con la Asamblea Nacional es igual. Por eso, quienes pensamos distinto al gobierno tenemos que construir una sola plataforma.
Sin embargo, hay muchos que su juego es lograr el fracaso de la unidad. Hablan en nombre de la voluntad popular, pero en realidad lo que hacen es crear ruido, división y cizaña.
Lamentablemente, esto produce que la opinión pública se angustie y dude sobre la posibilidad de lograr la unidad.La unidad se va a lograr, a pesar de la oposición de la oposición.En septiembre vamos a abrir todos una puerta al futuro.

22.2.10

Sólo 12% de los venezolanos trabajaría en una empresa expropiada.

Apenas el 12% de la población laboralmente activa quiere trabajar en las empresas expropiadas, por cuanto el resto se ha dado cuenta de que esta medida no es más que una burla del gobierno.

A propósito de un estudio de opinión reciente elaborado por Consultores 21 en torno a la obsesión egoísta del Presidente por expropiar absolutamente todo irrespetando el Estado de Derecho.

La arremetida con las expropiaciones realizadas por el Presidente en su egoísta obsesión por ser dueño de absolutamente todo, ha tenido la consigna de ser en beneficio de los trabajadores. Pero los venezolanos están muy claros y la inmensa mayoría se ha dado cuenta de que es simplemente una burla más del Presidente.

Al revisar los reclamos y conflictos laborales que se han registrado en lo que va de este año, se encuentra que más del 70% se han producido en empresas públicas y de estos casos 60% corresponde a empresas recientemente expropiadas.

Los casos más emblemáticos son: las ex contratistas de Pdvsa, la planta de arroz Cargill, Cementos Lafarge, Cemex, Sidor y la productora de briquetas Matesi.

Estos reclamos incluyen en la inmensa mayoría de los casos despidos, falta de pago, desmejoras en los beneficios laborales, contratos colectivos que no se discuten, caída en la producción de las empresas y que las juntas directivas no toman en cuenta la opinión de los trabajadores.

¿Y entonces dónde está el beneficio de los trabajadores? Ya hemos insistido en la gigantesca burla que han significado los ofrecimientos del Presidente de darle propiedad a los trabajadores de las empresas expropiadas para que fueran sus socios y eso ha terminado en nada.

El más reciente caso: la empresa Cativen, dueña de los Hipermercados Éxito y Supermercados Cada. Ya vimos como el Gobierno finalmente adquirió 80% de ella y le dejó 20% a la transnacional francesa Casino mientras que los trabajadores quedaron nuevamente como la guayabera.

Y como si esto fuera poco, las desmejoras laborales han sido significativas. Estó ha sido la triste realidad de las empresas expropiadas. Por más que le inventen el disfraz de propiedad social, eso no es otra cosa que el gobierno es dueño de todo y el pueblo dueño de nada.

En tal sentido, criticó el anuncio efectuado el viernes por el Presidente de pretender expropiar las empresas Polar al grupo Mendoza y desmintió el señalamiento según el cual los trabajadores de este consorcio apoyarían una medida expropiatoria.
En la última encuesta de Consultores 21 dedicada al tema de los trabajadores y el empleo, resulta impactante como sólo un tercio de los encuestados afirma que con las expropiaciones los trabajadores se hacen dueños de las empresas, mientras el resto afirma que sólo quedan para ejecutar órdenes del Gobierno.

Al preguntarles donde preferirían trabajar si pudieran escoger, 33% dijo que en una empresa privada, 29% trabajaría por su cuenta, 24% en una empresa pública y apenas 12% desea ser socio del Gobierno en una empresa expropiada.

Resulta claro entonces que 62% de los trabajadores venezolanos, prefiere labrarse un futuro con su esfuerzo, siendo parte de la iniciativa privada y sólo una pequeña minoría tiene alguna expectativa relacionada con la posibilidad de salir beneficiada de las expropiaciones.

Debe quedar claro que el problemá más grave generado por las expropiaciones es que se está expropiando el trabajo, se está destruyendo el ingreso.

Propuestas
Ante este panorama, Primero Justicia insiste en las propuestas que conforman nuestra bandera Propiedad para Todos (democratizar la propiedad) donde el Gobierno incentive la iniciativa privada para que tengamos miles de nuevas empresas que generen cientos de miles de empleos dignos y estables, cuyos trabajadores tengan su 15 y último y beneficios como cestatickets, prestaciones y seguro HCM.

No obstante, no dudo en señalar que eso es lo que quieren tener los venezolanos: la posibilidad de salir adelante y progresar, de pasar de la economía informal a montar un negocio propio y de poder dejarle algo a los hijos y nietos.

Las expropiaciones sólo han significado la destrucción de fuentes de empleo digno y desmejoras en las condiciones de los trabajadores afectados. Justicia es que los venezolanos sean dueños de su destino y que su esfuerzo les permita progresar, sólo incentivando la iniciativa privada lo podremos lograr.

La Mesa de Unidad tiene la última palabra
En cuanto a las declaraciones ofrecidas por el gobernador Henrique Capriles Radonski según las cuales Iván Simonovis debería ser candidato a la AN por el circuito Chacao-Baruta-El Hatillo-Leoncio Martínez, éste es un gesto de Capriles, como miembro de Primero Justicia y como gobernador.

Esto demuestra que queremos abrir espacios a todos: a los estudiantes, a la sociedad civil y a los presos políticos, es una recomendación y una propuesta de Capriles a la Mesa de Unidad, pero será la Mesa quien tenga la última palabra. No queremos generar ruidos.